EDITORIAL

HIJAS DE LA CARIDAD:

"PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE LA CONCORDIA 2005"

Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, las hermanas que sirven en nuestro Comedor, han sido galardonadas con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Este premio al que se presentaban 55 candidaturas de todo el mundo les ha sido concedido “por su excepcional labor social y humanitaria en apoyo a los desfavorecidos, desarrollada de una manera ejemplar durante cerca de cuatro siglos, y por su promoción, en todo el mundo, de los valores de la justicia, la paz y la solidaridad”.

Enhorabuena a ellas y a todos los que como voluntarios, socios o amigos apoyáis la labor que desarrollan desde hace un siglo en nuestro Comedor. No cabe duda que es una obra que merece la pena.

 

“....por su excepcional labor social y humanitaria en apoyo a los desfavorecidos, desarrollada e una manera ejemplar durante cerca de cuatro siglos, y por su promoción, en todo el mundo, de los valores de la justicia, la paz y la solidaridad”.

Plan 500

Este plan para conseguir 500 socios que contribuyan periódicamente, no ceja en su objetivo. Tras algo más de dos años desde su inicio nos acercamos al ecuador del mismo, con 214 socios en este momento. La cifra a donar es absolutamente libre, tanto en su cuantía como en la periodicidad, que puede ser mensual, trimestral, semestral o anual. Necesitamos sentirnos arropados con el mayor número de personas con sensibilidad social, como tú, y te mantendremos al tanto de todo lo que acontece en nuestra Casa mediante el envío de la hoja informativa. Anímate a hacerlo aunque sea con una pequeña cuantía, para lo cual encontrarás una hoja de suscripción junto a esta misma revista.


Voluntarios para editar esta revista,

¿TE APUNTAS?

Esta hoja informativa tiene una doble finalidad. Por un lado, mantener informados a donantes, socios y voluntarios de lo que acontece en la institución. Por otra, difundir el Comedor a personas que no saben de su existencia, con el ánimo de que se acerquen a nosotros. Después de casi 100 años sin nada parecido, el 2003 vio la luz el número 1, consiguiendo editar uno más en cada uno de los dos años siguientes. Está resultando una herramienta fundamental, por lo que nos proponemos aumentar la cadencia a dos o tres números al año, pero para ello necesitamos tu ayuda. Si te gusta escribir, editar, diseñar o la fotografía, no dejes de llamarnos. Sólo te tomará unas horas de trabajo voluntario al mes.

Contacto: Manuel González-Toruño,

Teléfono: 606 336857

Voluntarios para un día

Sigue en pleno funcionamiento este Programa para todo el que quiera conocer el Comedor por dentro. Consiste en unirse un día cualquiera a los voluntarios que atienden el servicio del Comedor, tras unas pequeñas indicaciones para orientaren el modo de hacerlo. Tan sólo ocupa tres horas del mediodía, de 11,00 a 14,00 y puede realizarse tanto en un día laboral como en sábado o festivo, pues nuestra institución abre los 365 días del año.

Puedes inscribirte tanto individualmente como con algún grupo de amigos o colegas. De hecho, nos han visitado, empresas, tertulias cofrades y otros colectivos, siendo la única limitación que el número de participantes en un mismo día no supere la cifra de 8 ó 10 para una buena integración en el trabajo ordinario de recepción y atención del autoservicio. Para ello sólo hay que apuntarse llamando al teléfono 954 337636 y preguntar por Sor María Luisa. Los que lo han vivido lo califican de una experiencia muy gratificante.

¡Animo y siéntete bienvenido!

SAMIR, Un Mediador Intercultural Para el Comedor

Samir Tashid habla correctamente español, árabe, inglés, turco y francés, además de manejarse en alemán e italiano. Pero los ojos de Samir transmiten tanto calor y comprensión, que nos hace pensar que podría entender cualquier idioma del mundo. Y es que su trabajo consiste precisamente en romper las barreras de los seres humanos levantamos entre nosotros no solamente por el lenguaje, sino también por nuestro propio marco de referencia cultural, que tan distinto es según el lugar donde nacimos y crecimos.

Este irakí llego a Sevilla en 1.989 para estudiar filología hispánica. Tras obtener su doctorado en la universidad hispalense le surgió la oportunidad de enseñar nuestro idioma en Turquía. Después de seis años en Estambul, ha vuelto recientemente a Sevilla, la ciudad que vio nacer a varios de sus hijos. Samir ha llegado hasta nosotros en prácticas, formando parte de un curso que realiza como Mediador Intercultural impartido por Sevilla Acoge, con fondos del Servicio Andaluz de Empleo y el Fondo Social Europeo.

Pero, ¿qué es un mediador intercultural y cual es su labor en nuestro comedor?

Entre los usuarios del Comedor el colectivo de inmigrantes ha ido creciendo hasta superar el cincuenta por ciento, reflejando así la nueva realidad de España como país al que hermanos nuestros de otros lugares del mundo, vienen en busca de lo que su tierra les niega: paz, trabajo y un poco de libertad para desarrollar sus ilusiones de futuro. ¡Parece mentira que muchos de nuestros compatriotas vean como una molestia o amenaza a quiénes simplemente tienen el valor de hacer, lo que probablemente nosotros haríamos para sacar adelante a nuestras familias si hubiéramos nacido en esos lugares!.

Desde luego, la actitud de todos los que formamos parte del Comedor es muy lejana a ésta, Nuestro deseo es servir a los pobres, nuestros amos en palabras de San Vicente de Paúl, sin importarnos de donde vengan o el color de su piel. Sin embargo no siempre es fácil atenderlos adecuadamente, pues los problemas de comunicación debidos al idioma nos impiden conocer sus verdaderas necesidades.

La incomunicación lingüística es muchas veces el disparadero para toda una serie de estereotipos y perjuicios que tanto el que viene de fuera como los que estamos aquí acumulados. “No quieren darme esto, porque soy de tal color”, “No hay quién trate con esta gente que viene de ......”.

Aquí entra el trabajo de Samir que se constituye en un puente entre el emigrante, y los profesionales y voluntarios que atienden el Comedor. Para ello, se sitúa disponible en la zona de acceso en la que voluntarios e Hijas de la Caridad llevan a cabo la recepción y control de las personas que acuden a las duchas y al comedor. El mismo habla con humildad de su trabajo: “Yo traduzco, ayudo y, si alguien me lo pide, gestiono el conflicto. No decido qué es lo que se debe hacer, pues para esos están las personas que gestionan el Comedor, pero sí facilito información al profesional o voluntario y al inmigrante, propongo alternativas y procuro servir de puente”.

Al escribir estas líneas, Samir lleva pocos meses con nosotros, sin embargo ya ha conseguido grandes éxitos con algunos colectivos que solían comportarse muy cerrados y no daban información sobre su situación u origen, a veces por dificultades lingüísticas reales y otras, escudándose precisamente en ellas. Especialmente ha facilitado de forma notable la comunicación con el numeroso grupo procedente del Magreb. Sus conocimientos de árabe clásico le permiten entender idiomas y dialectos de procedencias tan distintas como argelinos, marroquíes, líbios o tunecinos por citar algún ejemplo; pero no sólo con estas personas desarrolla su trabajo, pues al Comedor acuden personas de multitud de nacionalidades y con todas ellas trabaja. Gracias por tu trabajo, Samir, y mucho ánimo en la labor.

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